Octavo soneto carmesí
VII
VII
se ha roto mi corazón en silencio
para no alejarte
se han transformado en sangre mis lagrimas.
se has atascado mis latidos
para enfriar la emoción
se ha congelado mi boca esperando la cura
a mi silente tormento
un crepúsculo, un ocaso …
se han cerrado mis labios
para ocultar el estigma
de mis suaves latidos.
Se enfría mi piel, sueño hasta desfallecer
Esperando tu caricia
Al amanecer.